El principio de una sola China

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China (Zhongguo) significa “reino del centro” y la mitología atribuye su fundación al Emperador Amarillo, el cual da inicio a una secuencia de dinastías que gobernaban bajo el Mandato Celestial (Tianming). De hecho, los emperadores debían poner en acto un buen gobierno, basado en la virtud y en los principios confucianos, para evitar que el Cielo les quitara el permiso de dirigir al pueblo.

La última casa en caer fue la Qing, en el 1912. En este sentido, una serie de catástrofes habían llevado al emperador a perder el Mandato Celestial y surge de este modo la República China bajo el Partido Nacionalista con Sun Yat-sen como presidente. Por otro lado, el 1 de julio de 1921 nace el Partido Comunista de China. No obstante, dada la debilidad institucional en la cual se encontraba el país en este periodo, fue ocupado por Japón hasta 1945, cuando se incrementó la lucha por el poder central entre nacionalistas, cuyo presidente pasó a ser Chiang Kai-shek, y comunistas dirigidos por Mao Zedong.

En 1949, los miembros del Kuomintang fueron derrotados por los comunistas y se refugiaron en la isla de Taiwán (antigua Formosa), anunciando que Taipéi pasaba a ser la capital de la República China y que algún día volverían al continente. Los mismos representaban al Estado ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU); posteriormente, el 25 de octubre de 1971, a través de la resolución 2758 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la República Popular China (RPCh) fue reconocida como la única representante legítimo ante la ONU. 

Todo esto explica el principio de una sola China, o sea, la postura oficial del gobierno continental, según la cual Taiwán es considerada una “provincia rebelde” destinada a reunificarse. En base a este concepto, todos los países que deseen establecer relaciones diplomáticas con el gigante asiático deben romper con Taiwán. Desde la fundación de la RPCh el 1 de octubre de 1949, 181 países se han adherido a este criterio. 

A este respecto, Estados Unidos de América (EUA) a partir del 1 de enero de 1979 estableció lazos diplomáticos con la RPCh, sumándose al principio de una sola China. Por lo tanto, la actual visita a la región de Taiwán por parte de la presidenta de la Cámara de Representantes de EUA, Nancy Pelosi, se puede interpretar como una violación al mismo, el cual fue previamente reconocido. Además, puede ser considerada una provocación por la dirigencia china, dado que manda un mensaje incorrecto a Taipéi.

Por su parte, la RPCh, aunque se caracterice por una filosofía pacifista frente a la guerra, ha puesto en acto una demostración de fuerza, a través de maniobras militares sobre la isla y en el estrecho de Taiwán, para disuadir la amenaza a su soberanía e integridad territorial que representa este encuentro, considerándolo una injerencia a sus asuntos internos. Washington, desde su perspectiva, interpreta exagerada la reacción de Beijing, dado que fue realizada pacíficamente.

La pregunta que surge espontánea es por qué EUA, que mantiene relaciones diplomáticas con China defiende a la antigua Formosa, afirmando que de ser invadida por Xi Jinping, irían en su apoyo. Sin duda, esta isla que actualmente posee un reconocimiento internacional muy reducido, ocupa una posición estratégica en el Pacifico y produce el 90 % de los chips de alta tecnología del mundo.

No obstante, el principio de una sola China es innegociable para Beijing y lo ha demostrado. De aquí en adelante, se espera que Washington lo respete; de lo contrario, el mundo podría protagonizar importantes tensiones en el Pacifico, lo cual vendría a exacerbar aún más la difícil situación actual, caracterizada por una recuperación postpandemia que se ha visto puesta a prueba por la crisis económica y alimentaria que repercute en todo el planeta a causa del conflicto Rusia-Ucrania.

Sin duda alguna, esto viene a agudizar el caos geopolítico que atraviesa la comunidad internacional, típico del cambio de época en el cual se encuentra el planeta.

Fuente-Listin Diario.

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