Los hermanos Santos trazan sus metas rumbo a los Juegos Panamericanos de Lima

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La progresión de Luguelin Santos a nivel de Juegos Panamericanos es excelente: plata en Guadalajara 2011 (44.71) y el centro del podio, con su oro, en Toronto 2015 (44.56). Ahora en Lima (julio 26/agosto 11) su objetivo es alcanzar la final. ¿Y después? Habrá que ver.

“Ir a la final y después que estemos en la final ahí pasará todo lo que tenga que pasar”, dijo Luguelin, de 25 años de edad, sobre su cita continental. El velocista mejoró no sólo en el metal, también su cronómetro.

Su hermano Juander Santos, de 24 años, todavía lucha por subir al podio en el escenario continental. Falló en Guadalajara y por igual en Toronto. Ahora espera mejorar lo que alcanzó en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, Veracruz 2018, donde ganó el bronce (48.77). “Mi meta es mejorar lo que hice en los Centroamericanos (de 2018), que creo que tengo un poquito más de oportunidad ahora por la forma de entrenar”, señala Juander. “Estoy más enfocado, estoy en mi casa. Me siento tranquilo. Vivo mi vida un poquito más relajada”. En Toronto 2015 registró 52.16 y se perdió la oportunidad de alcanzar la final.

En la región centrocaribe los campeonatos de atletismo, en especial la velocidad, rozan el nivel olímpico, a escala continental se incrementa la exigencia competitiva. A Luguelin eso no le sorprende. “La competencia siempre está en un mismo nivel”, dice. “Llevo dos competencias panamericanas y no ha habido una diferencia. Y he visto los tiempos anteriores y ya sé lo que tengo que hacer para ir al podio”, sonó el dos veces medallista panamericano.Cambio de entrenador

Luguelin y Juander se separaron de su anterior entrenador, José Rubio y son guiados ahora por el dos veces medallista olímpico, Félix Sánchez.

Técnicamente los cambios de dirigente, en medio de un proceso de una competencia internacional pueden devenir en resultados indeseados para el atleta. Pero el mayor de los Santos entiende que eso no es problema.

“Estamos trabajando bien y estamos bien”, dijo. ¿No te preocupa?

-“No, no. Ya no, ya no”, asegura.

Su hermano, que se graduó de diseño gráfico y pintura en la Universidad Interamericana, de Puerto Rico entiende que el cambio le favorece por cuanto estará en casa y no en Barein, donde Rubio entrena al equipo de velocidad de ese país.

“Los dos –Félix y Rubio- son entrenadores buenos. Pienso que era igual. El estar viajando podría ser un poquito difícil, porque ahora estoy tranquilo”, analiza Juander.

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