El principal enemigo de Kim Jong Un tiene más de un siglo y está en todas partes

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Los medios de Corea del Norte informan al pueblo sobre los asombrosos progresos del bienaventurado gobierno de Kim Jong Un, sea en la cosecha de manzanas o en las pruebas nucleares. Así que, cuando los norcoreanos quieren saber algo del mundo real recurren a las radios extranjeras que cada vez más luchan por su atención. La última que se sumó a ese esfuerzo es BBC Corea, que comenzó a transmitir a finales de septiembre, y fue inmediatamente interferida.

Como los aparatos de radio aprobados por el Gobierno están modificados para que reciban solo las ondas oficiales, el enorme mercado negro provee radios que permiten captar hasta 10 emisoras de onda corta dirigidas a los norcoreanos. Una encuesta de la agencia federal del gobierno estadounidense que supervisa las transmisiones de Voice of America (VOA), el Broadcasting Board of Governors, halló que el 29% de los que escaparon de la dinastía Kim escuchaban radios extranjeras antes de salir.

Es imposible, sin embargo, estimar una cifra de público. Dado que la forma más habitual de pasar las noticias es de boca en boca, se presume que esa casi tercera parte de los norcoreanos podría, en realidad, ser más amplia. Por cada oyente se informan las personas con las que habla.

Según dijo a 38 North, el blog de noticias del Instituto Estados Unidos-Corea de la Universidad Johns Hopkins, “una de las grandes amenazas al sistema norcoreano y al régimen es la capacidad de comunicarse entre sí que tiene la gente, y también su interacción con los medios extranjeros“.

(AFP)

(AFP)

Un informe de InterMedia destacó que más de las tres cuartas partes de los oyentes norcoreanos de radio extranjera tienen entre 30 y 40 años. Dos tercios viven en áreas urbanas, y el 32% considera que las radios surcoreanas son su fuente de información más confiable, seguido por un 16% que prefiere otras emisoras extranjeras en coreano.

“¿Quieres ser hermosa? ¿Quieres bajar de peso?”, pregunta un locutor al comienzo de Aprendamos sobre economía de mercado, un programa del Sistema de Radiodifusión de Corea (KBS), que se emite desde Seúl. Luego de un elogio del amor, que logra esos milagros físicos, el programa desarrolla el perfil de un empresario surcoreano, citó como ejemplo The Economist.

“Las intenciones de los emisores varían, al igual que la calidad de las radios”, siguió el semanario británico. “Algunas están integradas por desertores que esperan animar a otros para que huyan. VOA a veces pasa pop coreano, las melodías cursis que suenan en todas partes en el sur, pero son novedosas para los oídos del norte”.

Otras, como la estadounidense Radio Libre de Asia, que dedica un programa —La maldición de los dictadores— a narrar los destinos más terribles de los gobernantes totalitarios, tienen un temario abiertamente anti-Pyongyang. También hay algunas con programación religiosa. El servicio de inteligencia de Corea del Sur tiene su propia emisora.

BBC se propone ofrecer una cobertura neutral. Sus emisiones de media hora —que también se escuchan en Corea del Sur— consisten en un boletín informativo, un informe sobre el tiempo y un curso de inglés. Pero aunque Pyongyang no considera que el Reino Unido sea un enemigo como los Estados Unidos, la transmisión de BBC Corea fue interferida el día de su lanzamiento.

Francesca Unsworth, directora del Servicio Mundial de BBC, declaró que se comenzó con la programación en coreano porque “el acceso a la información veraz sobre el mundo es un derecho humano básico”. Previendo que enfrentaría la interferencia, BBC salió en dos frecuencias de onda corta (desde Taiwán y Taskent, la capital de Uzbekistán) y en una de AM.

También eligió el horario nocturno, cuando las personas están en sus casas y pueden realizar una acción clandestina como escuchar la radio; el público aumenta desde las 9 de la noche, y la hora de mayor audiencia es entre las 11 y la medianoche. Ser atrapado in flagranti delicto lleva al campo de prisioneros, excepto que se tengan recursos para sobornar al policía.

“A pesar de la interferencia, los emisores extranjeros creen que vale la pena continuar”, analizó 38 North. “La radio, aunque no es tan atractiva como las telenovelas que se contrabandean en memorias USB, sigue siendo la única forma en que las noticias actualizadas pueden llegar rápido a Corea del Norte“. Mientras que en otros países las campañas de transmisiones extranjeras se hacen en televisión satelital e internet, “Corea del Norte sigue varada en la década de 1980, en términos de opciones”.

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