Los casos penales que han estremecido al país

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Desde el de­rrumbe del poder del to­dopoderoso dictador Ra­fael Leónidas Trujillo Moli­na, en 1961, hasta la fecha, un total de 45 fiscales en la jurisdicción del Distrito Na­cional han tenido bajo su po­der investigaciones de pro­cesos penales, de los que logrado los tribunales im­pongan sanciones por una variedad de delitos.

Desde el fiscal Teodoro Tejada Díaz (1961), a quien correspondió investigar el asesinato de su jefe, Trujillo, considerado el tirano más te­mido en la región del Caribe, hasta la actual fiscal titular, Rosalba Ramos, el Minis­terio Público de esta jurisdic­ción, con sede en la primera planta del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, ha dado muestras de interés en enfren­tar los hechos delictivos.

Durante la era de Trujillo, los delitos más comunes en­tre particulares eran por con­flictos de tierras, acusaciones políticas, asuntos comerciales y, en menor grado, robo. Este delito se castigaba con pena severa, lo mismo que el homi­cidio, siempre que el crimen no fuese cometido por los es­birros del régimen.

Sin embargo, la Policía no tenía ningún rol en la inves­tigación y era obediente a las órdenes del procurador fiscal de turno. Son muchos los ca­sos de personas que murieron durante la dictadura y jamás fueron investigados.

El 30 de mayo de 1961, la Procuraduría General de la República la dirigía Federico Cabral Noboa, quien instru­yó al procurador fiscal de en­tonces, Teodoro Tejada Díaz, para investigar todo lo concer­niente al ajusticiamiento del tirano.

Desde la fecha de la caída de Trujillo, los representantes del Ministerio Público se han ido preparando y capacitando para lograr que los tribunales impongan sentencias ejem­plarizadoras, principalmen­te con relación a una serie de asesinatos que se apartan de casos comunes.

Juicio del crimen de las hermanas Mirabal

El juicio contra los asesinos de las hermanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, y del chofer Rufino de la Cruz, el 25 de noviembre de 1960, se ini­ció con el proceso de instruc­ción celebrado el 20 de enero de 1962, aunque la cámara penal comenzó la sumaria el 18 de marzo. A partir del 28 de junio fueron celebradas las audiencias públicas que con­cluyeron con las sentencias definitivas el 24 de noviembre de 1962.

Además, los hechos ocurri­dos durante las últimas déca­das demuestran que el crimen organizado y el narcotráfico son dos problemas arraigados en la sociedad dominicana,

RAMÓN

debido a las grandes cantida­des de recursos que mueven sus redes y la capacidad de pagar por asesinar personas, corromper autoridades e in­vertir en lujosos negocios para lavar el dinero de las drogas.

Zoila Martínez

Zoila Martínez Guante alcan­zó notoriedad en el país du­rante su rol como fiscal del Distrito Nacional, donde en­frentó casos tan sonoros co­mo el horrendo asesinato del niño José Rafael Llenas Aybar, ocurrido en 1996, planificado y ejecutado por un primo her­mano, Mario José Redondo Llenas y Juan Manuel Moli­né Rodríguez, quienes fueron condenados a 30 y 20 años, respectivamente.

Las investigaciones sobre ese hecho alcanzaron ribetes internacionales, al compro­barse que el asesino del niño, de 12 años, tenía fuertes vín­culos con la familia de la em­bajadora argentino en Santo Domingo, cuyos miembros abandonaron el país poco tiempo después.

Redondo Llenas alegó que Teresa Meccia de Palma, la entonces embajadora argen­tina en República Dominica­na, su esposo Luis Palma de la Calzada, y su hijo Martín Pal­ma Meccia, estuvieron invo­lucrados.

Guillermo Moreno

En la gestión de Guillermo Moreno (1996-1997), como fiscal del Distrito Nacional, el l 4 de abril de 1997 inició la in­vestigación sobre el asesinato del periodista Orlando Martí­nez Howley, ocurrido el 17 de marzo de 1975.

Por el caso fueron conde­  nados el excabo Mariano Ca­brera Durán y los civiles Ra­fael Alfredo Lluberes Ricart, Luis Emilio de la Rosa Beras y el general retirado Joaquín Antonio Pou Castro, mientras que el general retirado José Isidoro Martínez González, uno de los implicados, murió en pleno proceso el 15 de di­ciembre de 1999.

Otro caso que llevó a cabo Guillermo Moreno como fis­cal del Distrito Nacional fue el del presunto fraude de RD$90 millones contra la Lotería Na­cional, del que fueron invo­lucrados Manuel de Augusto Antún Batlle (Teté), Agustín Pimentel Almánzar, Pedro Ju­lio Goico Guerrero (Pepe), Núñez Payano, Manuel Cruz Madera, Rómulo Augusto Marte Lendor y Juan de los Santos.

Sin embargo, el juez que investigó el presunto frau­de, Víctor Martínez Pimentel, emitió un auto de no ha lugar a favor de los imputados. El 12 de septiembre de 1997, el gru­po fue arrestado por orden de la fiscalía y tres días después el Primer Juzgado de Instruc­ción dictó mandamiento de prisión preventiva.

Domínguez Brito

Francisco Domínguez Bri­to, fiscal del Distrito Nacional (1997-2000), con apenas 31 años de edad, se convirtió en el fiscal del Distrito Nacional más joven de la historia con­temporánea. Entre las conde­nas obtenidas durante su ges­tión resaltan aquellas contra los civiles y militares acusados del asesinato del reconocido periodista dominicano Orlan­do Martínez Howley, sucedido en 1975 durante el gobierno de Joaquín Balaguer, y aquella para los dos jóvenes acusados del asesinato del adolescente José Rafael Llenas Aybar, en 1996.

Igualmente, la investiga­ción y arresto de los responsa­bles de una mafia organizada para robos de los terrenos de Bahía de las Águilas, así como la investigación del asesina­to de la profesora Vilma Mi­guelina Núñez Martínez, a la que asaltaron, violaron y tor­turaron en un hecho ocurrido el 19 de mayo de 1999, por el que cuatro imputados fueron sentenciados a 30 años de pri­sión cada uno.

Máximo Aristy Caraballo

Mientras se desempeñó co­mo fiscal del Distrito Nacional, (2000-2004), Máximo Aristy Caraballo tuvo a cargo casos impactantes, como los fraudes en el Banco Intercontinental (Baninter), Banco Nacional del Crédito ( BANCREDITO) y el Banco Mercantil.

Hernández Peguero

En la gestión del exfiscal del Distrito Nacional, José Ma­nuel Hernández Peguero (2004-2008), se llevó a efecto la investigación de la red que dirigía el excapitán Quirino Ernesto Paulino Castillo, acu­sado de traficar con 1,387 ki­los de cocaína, un caso por el que fue extraditado a los Es­tados Unidos, donde cumplió condena por narcotráfico.

Moscoso Segarra

En la gestión del exfiscal del Distrito Nacional, Alejan­dro Moscoso Segarra (2008- 2011) siguió con todas las ne­gociaciones de los acuerdos entre Paulino Castillo con el fiscal de Nueva York y la entre­ga de bienes.

Igualmente, llevó a cabo la investigación del caso del ciu­dadano español Juan Antonio Hidalgo de Moya, administra­dor de la empresa Startmar­ble, una entidad comercial responsable del envío del con­tenedor que exportó, hacia un puerto español, 1,200 kilos de cocaína, consignados a nom­bre del también español Artu­ro del Tiempo Marqués, con­denado por narcotráfico.

Moscoso Segarra dijo que durante el allanamiento prac­ticado en la oficina de la em­presa Startmarble fueron ocupados documentos que evidencian los vínculos de esa empresa con la compañía Pra­do Universal, dueña de los 1, 200 kilos de cocaína ocupados a Del Tiempo Marqués en Es­paña.

En la gestión de Moscoso Segarra en la fiscalía del Dis­trito Nacional también se in­vestigó sobre la red de lavado de activos del narcotraficante puertorriqueño José David Fi­gueroa Agosto, uno de los es­cándalos de drogas más sona­dos en el país.

Yeni Berenice

El 28 de diciembre de 2011, Yeni Berenice Reynoso fue de­signada fiscal del Distrito Na­cional por el Consejo Superior del Ministerio Público, en sus­titución de Alejandro Mosco­so Segarra, luego de agotar un período de dos años como fiscal de Santiago, entre otros cargos que desempeñó, con­virtiéndose en la fiscal más jo­ven escogida en una fiscalía grande y la primera mujer que ocupa esa posición en la histo­ria de la justicia de Santiago.

Desde la Fiscalía del Distri­to son muchos los expedientes que le tocó conocer, tales casos como el de Bahía de las Águi­las, con el que ella misma su­bió a estrado y tuvo ganancia de causa, ya que el Estado re­cuperó terrenos millonarios con vocación turística que es­taban en manos de particula­res; también el expediente del asesinato del conocido pre­sentador de noticias Claudio Nasco, que también conmo­cionó a la población; el de la quiebra del Banco Peravia (en audiencia); el expediente de Blas Peralta, acusado de ase­sinar al exrector de la UASD, Mateo Aquino Febrillet, con­denado a 30 años de prisión.

Otro caso que ejecutó la fiscal fue el del ministro de Obras Públicas, Víctor Díaz Rúa, a quien acusó de co­rrupción y lavado de activos. Con este expediente la fiscal no logró su cometido y fue archivado.

El dictador Trujillo, quien hizo que los tribunales domi­nicanos estuvieran sometidos a su voluntad y control, cam­biaba a los fiscales con el mis­mo criterio que lo hacía con los funcionarios de su gobier­no, y muchas veces los jueces de Instrucción ni siquiera ha­bían estudiado Derecho.

Trujillo ejerció su régimen criminal entre 1930 y 1961, con el beneplácito de siete de los 20 presidentes que ha teni­do la Suprema Corte de Justi­cia (SCJ) en toda su historia, más de 12 procuradores fisca­les y una cantidad similar de procuradores generales de la República.

Empero, están dispersos los datos relativos a los procurado­res fiscales, porque los archivos que recogen la historia de la fis­calía del Distrito Nacional em­piezan con el procurador fiscal del año 1944 y el registro de los procuradores generales se hace a partir del año 1961.

Los fiscales

Los únicos datos que hay en la Fiscalía sobre los procura­dores fiscales del Distrito Na­cional empiezan con José Antonio Turull Ricard (1944- 1945), seguido por Em­manuel Aristy Ortiz (1945- 1946), Homero Henríquez (1948-1949), Juan Tomás Mejía Feliú (1949-1953). Sal­vador Aybar Mella (1953- 1955), Servio Tulio Casta­ños Espaillat (1955-1956), Antonio Martínez Ramírez (1956-1957), Felipe Owsval­do Perdomo (1957-1958), Jo­sé Salvador Vásquez (1958- 1959), Víctor Garrido Hijo (1959-1960), Ernesto Suncar Méndez (1960-1961) y, fina­mente, Teodoro Tejada Díaz (1961). A este último le co­rrespondió investigar el asesi­nato de su jefe. Todos han fa­llecido.

A estos le siguen los procura­dores fiscales José Ulises Vargas Tavarez (1961-1962); Bienve­nido Figuereo Méndez (1962); Pompilio Bonilla Cuevas (1962); Fabio Rodríguez Caste­llanos (1962); José María Acos­ta Torres (1962); Ramón Morel Cerda (1962-1963), José Ma­ría Acosta Torres (1963-1964) Quintino Ramírez Sánchez (1964-1965), Benito Henrí­quez Valenzuela(1965); Rufino Paniagua(1965, designado por el Gobierno Constitucionalista).

Igualmente, Simón Bolí­var Chèker(1965); Anaiboni Guerrero Báez(1965); Ricar­do Gaspar Thevenin (1965- 1967); Rafael Ravelo Mi­quis (1967-1970), Fernando Aníbal Pérez Aponte (1970- 1972), Máximo Henríquez Saladin, (1972-1973), Agusto César Cano González, (1974- 1977), Anaiboni Guerrero Báez (1977-1978), Julio Sa­lin Ibarra Ríos (1978-1981), Lazaro Euclides Pimentel Cas­tro (1981-1982), Julio Mi­guel Benoit Martínez (1982- 1983), Rafael Valera Benítez (1983-1985), Alfredo Balcá­cer Vega(1985), y Julio Bau­tista Pérez(1986).

También Manuel Antonio Jiménez Rodríguez (1986); Prim Pujals (1986-1987), Gre­gory Castellano Ruano (1987- 1988), José Francisco Cue­llo Noel (1988-1989), Alexis Joaquín Castillo(1989); Juan Esteban Olivero Feliz(1990); José Leonardo Durán Fajardo (1990-1991), Josefina Juan de Pichardo, (1992-1993), Ramón González Hardy (1993-1994), Alexis Joaquín Castillo (1994-1995), Luis Nelson Pantaleón González, Zoila Martínez Guante, 1996, Julio César Castaños Guz­mán, 1996, Guillermo Mo­reno García, (1996-1997), Francisco Domínguez Brito (1997-2000), Máximo Aristy Caraballo, (2000-2004), José Manuel Hernández Peguero (2004-2008), Alejandro Mos­coso Segarra , faltaría Yeni Be­renice Reynoso.

La galería de ex fisca­les del Distrito Nacional fue abierta por el procurador fis­cal Alejandro Moscoso Sega­rra el 29 de julio de 2010. El manual de esta galería lo compiló la exencargada de Relaciones Públicas de la fiscalía, la periodista Ono­ris Metz. Cuenta una parte de la historia del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, desde 1944, cuando fue in­augurado el edificio. Metz indica la dificultad para in­vestigar los nombres de los procuradores fiscales que trabajaron para Trujillo.

La inauguración del Palacio de Justicia, el 24 de octubre de 1944, fue encabezada por el presidente de la SCJ, Juan To­más Mejía. El edificio alojó a la SCJ, la Corte de Apelación, el Tribunal Superior de Tierras y las demás entidades del Poder Judicial dominicano.

A la llegada de Trujillo al poder había tres cortes de ape­lación, 12 distritos judiciales y 59 juzgados de paz. Al con­cluir la Era del Trujillo existían nueve cortes de apelación, 24 juzgados de primera instancia y 95 juzgados de paz.

Estas cifras las ofreció a la población el 4 de julio de 1958 el entonces presidente de la Suprema Corte de Justicia, Hipólito Herrera Billini. El ac­to fue al conmemorarse el cin­cuencentenario del máximo tribunal dominicano, la Su­prema Corte de Justicia. En­tre 1959 y 1969 se establecie­ron varios tribunales.

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